Like as the waves make towards the pebbled shore,
So do our minutes hasten to their end.

Sir William Shakespeare

Hoy me he dado cuenta del hecho de que ya era hora que escribiera mis propias reflexiones de confinamiento en este blog. Había olvidado que hay un espacio para reflexionar aquí … No es la sección más visitada, pero me considero privilegiada por tener un lugar donde dejar mis pensamientos.

Como sugiere Shakespeare en estas líneas de su Sonnet 60, nuestras vidas continúan aunque, aparentemente, el mundo se haya detenido debido a la situación de confinamiento que estamos viviendo. ¿Acaso eso significa que no podemos cambiar el concepto de tiempo libre que siempre hemos tenido? Te advierto que, sí, esta será la típica publicación de “piensa en positivo” de entre los cientos que estoy segura de que ya has encontrado. Así que puedes dejar de leer aquí … ¡por favor, no dejes de leer!

¿Conoces esa sensación, cuando estás todo el día de aquí para allá, haciendo cosas todo el rato, contando minutos y segundos, y enfrentando el final del día con la sensación de no haber pasado un solo minuto contigo mismo? Entonces piensas que el fin de semana tendré mucho tiempo, y luego llega el domingo por la noche, y con él, misma sensación, otra vez, golpeando  tu conciencia como un martillo.

Debo admitir que, aunque soy un lector entusiasta, cada vez que tengo algo de tiempo libre, salgo a pasear o con amigos, hago la limpieza … básicamente cosas dinámicas, pero nunca pensé en emprender algo nuevo o solo mejorar las habilidades que tengo.

Creo que sé por qué estoy tan emocionada por todo esto. He sido profesora en un instituto de secundaria durante sólo dos años, pero he tenido mucha suerte de haber encontrado personas realmente sabias. Lo suficientemente sabias como para arrepentirme de muchos momentos perdidos de mi vida, y lo suficientemente sabias como para hacerme sentir ansiosa por aprender cosas nuevas y ser mejor profe. La mejor parte de esto es que con los meses me he dado cuenta de que necesito el conocimiento sólo por lo que vale, y no por cuánto puedo crecer profesionalmente, aunque es esencial que nosotros, los profes, valorar el conocimiento en sí mismo, para transmitir esos valores a nuestros alumnos y procurar que estén tan apasionados por conocer y descubrir como nosotros deberíamos.


Bueno, vamos directo al grano!!!!

Cosas que han cambiado para mejor, y que deseo mantener en mi vida después del tiempo de confinamiento.

  • LEER INCONTABLES Y VARIADÍSIMOS LIBROS Solía ​​leer solo en la cama (una novela), y tal vez algún rato en las tardes de fin de semana (ensayos, suplementos de papel nuevo).

Ahora, mantengo la novela antes de dormir, que leo mucho más rápido, pero también leo historia, filosofía y poesía, el tipo de cosas que no puedo leer en los días de clases presenciales, ya que mi cabeza siempre está a punto de explotar cuando termino de trabajar.

  • LIBERAR MI ESPÍRITU A TRAVÉS DE LA ESCRITURA Durante años, solía llevar una especie de diario que, no me preguntéis cómo, un día tomó la forma de canciones y poemas que seguí escribiendo hasta que me convertí en la persona más ocupada del mundo.

Como estoy leyendo mucho, siento la necesidad de volver a escribir. Es como si no pudiera guardar todo dentro de mí, de lo contrario podría explotar mi cabeza, mi pecho o cualquier otra parte de mi cuerpo. Por esta razón, he retomado mis canciones y mi diario, donde tengo la intención de retratar todo lo que sucede durante este período y los sentimientos que tengo, para poder leerlo cuando sea mayor y recordar cuán maravillosa es la vida en realidad. Por eso también escribo esta publicación.

  • APRENDER Y DIVERTIRME CON VÍDEOS No soy una persona “de televisión” (en realidad no tengo), así que la mayoría de las noches veía una serie en el ordenador durante la cena.

Ahora, aunque paso muchas horas frente a una pantalla por el teletrabajo, todavía tengo tiempo para ver algunos vídeos culturales, o simplemente por diversión, y normalmente en inglés, por lo que puedo sentir que estoy sacando aún más rendimiento a mis escasos y preciosos minutos. Incluso he contratado en Netflix para ver documentales y series. Sí, me he vuelto mainstream. Sigo siendo una nerd.

  • PROFUNDIZAR EN EL APRENDIZAJE DE IDIOMAS Soy profesora de un idioma y me atrevería a decir que un día me consideré una amante de las lenguas. Las obligaciones matan todas las pasiones y somos los únicos encargados de mantener viva la llama, no otros, aunque a veces, las personas ayudan. Como profesora interina que soy, todavía tengo que aprobar las oposiciones para poder tener un lugar de trabajo para siempre. Eso significa no sólo estudiar teoría, sino también trabajar en una programación propia y hacer fichas de práctica, en las cuales se incluye una práctica de traducción. Bueno, nosotros, como maestros, normalmente recomendamos a nuestros alumnos que busquen palabras y traten de aprenderlas de manera significativa, pero luego, cuando se trata de nosotros, a veces terminamos usando la palabra en ese mismo momento y luego la olvidamos. Ya no vamos más allá.

Pero eso ha cambiado ahora para mí. Cada vez que no conozco una palabra, trato de usarla en muchos contextos (sé que esto no es nuevo …), y también trato de seguir su rastro hasta sus orígenes e incluso razonar por qué su forma y uso en inglés y compararlo con mi propio idioma e incluso con otros. Y debo decir, ¡es un ejercicio apasionante! Un inconveniente es que lleva tiempo, pero el gran beneficio es que la mayoría de esas palabras y su historia permanecerán conmigo para siempre.

Para obtener más información sobre el aprendizaje de idiomas, consulta este enlace.

  • APRENDER NUEVOS IDIOMAS Una consecuencia de lo anterior es que he comenzado a sentir más curiosidad por otros idiomas, así que he decidido aprender un nuevo idioma y tratar de repasar los otros que ya conocía (superficialmente). En este punto debo decir que esto es lo que voy a dejar antes, o al menos reduciré la cantidad de idiomas, ya que se está volviendo un poco abrumador. Pero lo que sí sé con certeza es que en cuanto hayan hayan terminado las opos -y las haya aprobado- (esta es una frase muy de “opositora”), voy a estudiar uno de ellos al menos, formalmente.
  • MEJORAR MIS HABILIDADES MUSICALES (SI ES QUE TENGO) Una de las cosas que, en los períodos de menos trabajo, se va al final de mi lista de preferencias es mi querida guitarra y los divertidos ensayos en casa con mi compañero musical y de vida. Había llegado olvidar lo terapéutico que es hacer música. Creo que mi falta de habilidad es la culpable de esto. Pero tener tanto tiempo y algunos momentos de no saber qué hacer me ha llevado a hacer las paces con mi guitarra.

Ahora toco todos los días, ya sea solo o con mi pareja (puedes ver mi progreso en este enlace), y como dije antes, estoy escribiendo canciones nuevamente. Pero lo mejor es que estoy abriendo mi mente a nuevos estilos, estilos que me gustan pero que normalmente encuentro demasiado desafiantes. Este es, junto con el aprendizaje de idiomas, uno de los aprendizajes que encuentro más críticos para mantener la plasticidad cerebral. Por no mencionar la magia inherente a la experiencia musical y todos sus beneficios adicionales. Todo ser humano debería tocar al menos un instrumento, o al menos escuchar música de manera activa y consciente.  Si no, pregúntale a TED.

 


Hay cosas que a priori nos dan pereza, y una de ellas es aprender cosas nuevas, más aún si nos sentimos “profesionalmente seguros”. Y me atrevería a decir que es una consecuencia del sistema de enseñanza dentro del cual todos hemos aprendido y que todavía gobierna las aulas en la actualidad. Las técnicas educativas innovadoras buscan un aprendizaje efectivo en el aula, con actividades y ejercicios interesantes que estimulen el cerebro del alumno. Sin embargo, puedo contar con los dedos de una mano a los alumnos que hasta ahora he conocido que no estudian por sus notas ni las recompensas asociadas. ¿Pero, qué hay del amor por el conocimiento? ¿Debemos envejecer para darle el valor que merece? ¿Le damos ese valor alguna vez a lo largo de nuestras vidas? Debemos trabajar en esto. Es nuestro deber. Es hora de reflexionar.

Creo que ha pasado un año desde mi última publicación, y fue motivada por las mismas cosas, a saber, crecimiento personal y reconocimiento para las personas que voy conociendo y las experiencias que voy viviendo, todo aquello que me ayuda a continuar creciendo. Y, por supuesto, para hacer autocrítica. Siempre debemos mirar el lado positivo de la vida.